Cube, de Vincenzo Natali, comienza con un hombre que despierta dentro de una extraña habitación conectada a una serie de cámaras idénticas. Tras atravesar una escotilla, muere a causa de una trampa de alambre. La escena dura unos tres minutos y no tiene diálogos; presenta la premisa de la película mediante un entorno austero y una violencia repentina.

La película independiente canadiense de 1997 sigue a un grupo de desconocidos que no saben cómo llegaron a la estructura ni por qué fueron elegidos. Entre los personajes principales están Leaven, una estudiante con talento para las matemáticas; Quentin, un agente de policía; Worth, un hombre que quiere rendirse; Holloway, una médica; y Rennes, un experto en fugas. Después de que Rennes muere al poner a prueba una habitación, el grupo busca una forma más segura de recorrer el laberinto.

Leaven estudia los números marcados en las escotillas y concluye inicialmente que las habitaciones con etiquetas de números primos contienen trampas. Más adelante, el grupo descubre que la estructura consta de 17.576 cubos más pequeños y que las etiquetas están relacionadas con las coordenadas cartesianas de las habitaciones. El matemático David W. Pravica diseñó el Cubo y asesoró en la producción. Desde entonces, los espectadores han analizado las ideas matemáticas de la película, aunque la reseña sostiene que la historia no mantiene el mismo grado de rigor matemático en todo momento.

Natali concibió la película como un proyecto de bajo presupuesto, construido en torno a un decorado limitado e inspirado por Lifeboat, de Alfred Hitchcock. Llevaba varios años desarrollando el guion y realizó el cortometraje de terror Elevated antes de dirigir Cube. Los guionistas André Bijelic y Graeme Manson ayudaron a revisar y simplificar el guion. La producción recibió apoyo del Canadian Feature Film Fund, y miembros de la comunidad cinematográfica de Toronto contribuyeron con el trabajo de efectos especiales.

La producción utilizó un decorado completo con forma de cubo y parte de un segundo, y cambió los paneles con filtros de color para modificar la iluminación de las habitaciones. Las vías del tren cercanas pasaron a formar parte del paisaje sonoro de la película. El director de fotografía Derek Rogers recurrió a distintos objetivos y primeros planos para transmitir el miedo de los personajes y sugerir la escala del laberinto, mientras que el diseño de sonido intensifica la tensión en una escena con una trampa activada por el sonido.

El misterio central de la película sigue sin resolverse: los personajes nunca descubren quién construyó el Cubo ni cuál es su propósito. La reseña elogia el entorno claustrofóbico, las trampas sangrientas y la decisión de dejar sin explicar la premisa, aunque considera que algunas teorías y reacciones de los personajes no están desarrolladas de manera convincente. Pese a esas reservas, describe Cube como una película de terror entretenida, con escenas gore memorables y un enfoque inusual en la resolución de problemas matemáticos.

Fuentes: Reactor.