La próxima película de Narnia de Greta Gerwig, *El sobrino del mago*, ha suscitado críticas de algunos comentaristas cristianos y fans. La reacción se produce tras la publicación del primer tráiler y los debates previos sobre un diseño de Aslan inspirado en parte en David Bowie, así como sobre la elección de Meryl Streep para dar voz al león. Según el ensayo publicado por Reactor, una petición de Change.org que pide que Gerwig sea retirada de la dirección ha reunido miles de firmas.
El autor del ensayo, un cristiano que creció leyendo los libros de C. S. Lewis, sostiene que las críticas pasan por alto el interés de Gerwig por la serie y la investigación que ha realizado sobre la obra de Lewis. El autor también señala que la familia Lewis ha elogiado su «pasión sincera» por los libros y afirma que la nueva película añadiría otra interpretación, en lugar de sustituir las adaptaciones anteriores.
Un elemento central del ensayo es el recuerdo del autor de cuando su madre le leía Narnia en voz alta. Describe la voz de Aslan como inseparable de aquella experiencia y dice que la elección de Streep no tiene por qué ajustarse a una idea de león o deidad con voz masculina. El artículo también recuerda cómo los libros le dieron a conocer al autor los animales parlantes, la magia, los personajes de la mitología griega y otras tradiciones fantásticas.
El autor sostiene que Narnia ha ocupado durante mucho tiempo un lugar complejo en la cultura cristiana: algunos críticos han objetado sus elementos paganos, mientras que otros la han considerado demasiado cristiana. A su juicio, Lewis combinó ideas cristianas con el folclore, la mitología y la fantasía, haciendo de los libros una invitación a imaginar más allá de las narrativas religiosas conocidas.
El ensayo contrapone esa lectura amplia de Narnia a los intentos de restringir cómo pueden interpretarse las historias y los personajes. Presenta la serie como un lugar moldeado por múltiples mitologías y creencias, y sostiene que parte de su atractivo depende de la libertad que tienen los lectores para hacer suyo ese mundo.
El autor dice que espera con ilusión *El sobrino del mago*, de Gerwig, y ver qué aporta su adaptación a Narnia. El artículo plantea el debate sobre la película como parte de una pregunta más amplia: si el mundo ficticio puede seguir abierto a distintas perspectivas y públicos.
Fuentes: Reactor.
